I.
ANTECEDENTES
La cuenca de los lagos Cocibolca y Xolotlán forma la mayor depresión topográfica de toda
la región, el graven nicaragüense, estructura tectónica joven que define los
bordes de encuentro de las masas continentales norte y sur, y constituye la
depresión natural más franca y abierta en el continuo de cadenas montañosas del
oeste del hemisferio americano; por ella se facilita el movimiento de las masas
de aire entre los dos océanos y es un corredor de tránsito frecuente de los
anticiclones del Atlántico en su paso hacia el oeste. Siguiendo el eje de esta
depresión, el sistema hídrico formado por los grandes lagos Xolotlán o de
Managua, Cocibolca o de Nicaragua y por el río San Juan, con una dirección predominante noroeste-sureste.
El Lago de Nicaragua cubre un área aproximada
de 8 000 km2 y vierte sus aguas en el Mar Caribe por el río San Juan. Con esta
particular localización clave en el globo, es la cuenca más extensa de
Centroamérica y contiene la mayor reserva de aguas continentales de buena calidad
para los países del istmo centroamericano.
El amplio espejo de aguas del lago de
Nicaragua (segundo en dimensión en Latinoamérica, luego del Titicaca y
decimoquinto en el contexto de los lagos del mundo) y sus niveles de
evaporación, así como las zonas húmedas de fuerte precipitación cubiertas de
bosques tropicales y alta evapotranspiración, cumplen un papel determinante en
la conformación del sistema de nubes y en el régimen de lluvias en la región
hasta el Golfo de México, característica que indica la importancia global de la
cuenca en el sistema hídrico regional.
Hasta inicio del pasado
siglo existía una comunicación natural entre los Lagos Cocibolca y Xolotlán, a través del caudaloso río de Tipitapa, por
donde llegaron a navegar barcos que transportaban mercancías y personas desde
el mar Caribe, pasando por el lago Cocibolca, luego el Xolotlán, hasta San Francisco
el Carnicero (hoy San Francisco Libre) y Managua.
En la medida que la cuenca
se fue poblando, comenzó un proceso acelerado de deforestación, lo que ha
permitido acarreo de gran cantidad de sedimentos, aumento de la escorrentía y
aumento de nutrientes (Nitrógeno, Fosforo y Potasio) debido al lavado de suelos,
los cuales se acumulan en el lago Xolotlán o lago de Managua.
A esta dinámica del lago se
une el crecimiento acelerado de la población de la ciudad capital (Managua),
cuyas aguas residuales fueron vertidas por más de 50 años directamente al lago
sin recibir ningún tratamiento, unido a la significativa cantidad de desechos
sólidos que llegaban al lago debido a los deficientes hábitos culturales en el
manejo de los desechos sólidos de la población en la ciudad capital.
Con el de cursar del tiempo
ocurrieron en este contexto los siguientes procesos muy importantes:
- La contaminación sobre el lago Xolotlán creció proporcionalmente a la población de Managua, pero también creció la gravedad de los contaminantes identificados mediante estudios en el agua y peces del lago, donde se han reportado concentraciones de Mercurio y Plomo (metales pesados que son muy peligrosos para todos los seres vivos), así como un acelerado proceso de enriquecimiento de nutrientes que originan algas verdes (a esto se le denomina Eutrofización) producto al lavado de los suelos.
- La ciudad de Managua nunca se desarrolló de frente al lago, pues así lo muestran imágenes de la época, las costas del Xolotlán fueron consideradas terrenos residuales insalubres, que en la medida que se acentuaron las diferencias sociales y de clases en los últimos años, unido a un fuerte proceso de migración del campo a la ciudad, estos espacios de alto riesgo fueron ocupados por las personas más desposeídas incrementado la marginalidad y su vulnerabilidad.
- En la historia reciente, sólo en periodos muy excepcionales el lago registró elevaciones del nivel como la del año 2010, por ello hay una gran cantidad de infraestructura expuesta (Planta de tratamiento de aguas servidas, Puertos y otras)
- El acelerado proceso de crecimiento poblacional en la Cuenca del Lago Nicaragua que se inicia desde el Lago de Apanás ha generado, transformaciones importantes y significativas en el uso de los suelos y el acceso a los recursos naturales, disminuyendo la cobertura forestal para implantar actividades económicas que favorecen el incremento del agua superficial, disminución de la infiltración, aumento de la movilidad de sedimentos y con ellos contaminantes químicos que se usan en la agricultura. Esto repercute en los lagos de dos formas: Primero un proceso de sedimentación que cambia radicalmente la geomorfología costera, por ello se han inundado zonas que no lo hicieron cuando el Mitch y otras que lo hicieron cuando el Mitch no lo han hecho ahora y un deterioro de la calidad de las aguas por el aporte de nuevas sustancias orgánicas e inorgánicas en forma de contaminantes. Por esta razón, cualquier intento de regular las crecidas del lago Xolotlán mediante la infiltración en la cuenca parece muy poco viable en el corto y mediano plazo, pues la tendencia indica todo lo contrario
Según un análisis
Paleoclimático realizado por la Agencia para la Administración de Atmosfera y
los Océanos de los EEUU (NOAA en ingles) hay una clara tendencia en la aumento
de la frecuencia e intensidad de los eventos meteorológicos secos y húmedos
provocados por el niño y la niña, combinado con el creciente aumento y
recurrencia de los eventos meteorológicos de diversas índoles, tormentas
tropicales, depresiones, huracanes, zona de convergencia, etc. Estos elementos
nos hacen pensar que los cambios en el clima están impactando
significativamente en el país y continuarán aumentando en fuerza y recurrencia,
pero también está creciendo la población con las carencias acumuladas que origina
la falta de un acceso al desarrollo
justo y con equidad, unido a la degradación de los ecosistemas, por tal razón
es importante tomar en consideración que el fenómeno de incremento del nivel
del lago en más de 4.00 metros que se
produjo desde finales de Abril hasta finales de Septiembre del 2010, puede
continuar incrementando su recurrencia e intensidad en los próximos años.
III. ASPECTOS CLAVES
- El Lago Cocibolca es nuestra principal reserva de agua futura de la cual depende la subsistencia de las generaciones futuras de nicaragüenses y de otros pueblos de Centroamérica en este siglo, su protección debe ser una prioridad. Por tanto en un futuro es deseable que la comunicación entre el Lago Xolotlán y el lago Cocibolca sea controlada y exista una alternativa de evacuación y regulación del nivel del lago mediante una nueva conexión con el mar pacífico mediante el uso de trasvases por otras regiones que sean técnica, económica y ambientalmente viables, donde se puedan utilizar las aguas del Xolotlán con fines generación de energía y otros usos según la Calidad de las Aguas, porque de no hacer nada, la contaminación del lago Xolotlán afectará irreversiblemente al lago Cocibolca, sin contar además la contaminación de la ciudad de Tipitapa, cuyo sistema de tratamiento de aguas servidas ha colapsado, unido a las importantes transformaciones del uso del suelo que están ocasionando los productores de arroz en la zona de Tisma mediante represas de agua para el cultivo inundado de arroz. .
- Con el paso del tiempo, el constante cambio de uso de los suelos aumentará la cantidad de sedimentos en el lago Xolotlán, y ello provocará cambios en la geomorfología del área de inundación, por tanto ante nuevas crecidas, puede ser impredecible que ciertos lugares se inunden, amenazando a ciertas infraestructuras de importancia para la ciudad.
- Tenemos que ser más enérgicos en cuanto a ciertas actitudes negativas de grupos poblacionales relacionadas a decisiones sobre el uso del suelo que son altamente negativas, debido a la tendencia creciente de ocupar ciertos espacios, aun conociendo el alto nivel de riesgo. Este fenómeno puede deberse a la ausencia de educación en algunos casos y en otros también a la falta de conciencia (actitud del ciudadano para cumplir la norma), pero por otro lado también la falta de voluntad política de las autoridades cuando no se toman decisiones para evitar descontento en esos sectores de población. Muy poco haríamos elaborando buenos planes reguladores del uso del suelo donde se incorporen las restricciones de suelos expuestos a riesgos, si no tenemos disposición para hacerlos cumplir. En esta materia el marco legal existente es abundante.
- La regulación del nivel del Lago Xolotlán es imprescindible y puede ser considerada como una de las medidas de Adaptación al cambio climático más importante de estos momentos, hay alternativas; algunas con efectos ambientales y económicos que son más visibles y otras cuyos efectos no son muy fáciles de identificar. Se hace necesario valorar cuidadosamente estas alternativas. Pero es imprescindible trabajar de inmediato en esa dirección, como lo ha hecho el Dr. Jaime Incer, quien ha estado elaborando una propuesta para la regulación del nivel en el lago Xolotlán
- En el futuro no deberían implementarse opciones de desarrollo si no llevan obligatoriamente una evaluación de los riesgos ante el cambio climático y la incorporación como parte de los costos de inversión de aquellas medidas que son imprescindibles para reducir la vulnerabilidad
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